El ritual para el efecto wow de la novia

Por Ángela y Julia | De Bodas y a lo Loco | Capítulo 11

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Elegir peluquería y maquillaje para una boda puede parecer una decisión sencilla, pero detrás de un buen resultado hay mucho más que escoger un peinado bonito. Preparar la piel y el cabello con tiempo, conocer a la novia, entender sus inseguridades y saber cómo evolucionará el look durante horas son algunas de las claves para llegar al gran día tranquila y sentirse una misma.

En este capítulo hablamos con Eva Pellejero, referente en peluquería y estética nupcial en Zaragoza, sobre todo lo que hay detrás de preparar a una novia para su boda: desde las pruebas hasta los cambios de look, pasando por los nervios, los rizos, los imprevistos y la importancia de confiar en los profesionales.

¿Cuándo hay que empezar a preparar el pelo y la piel?

Uno de los errores más habituales es pensar que todo se puede solucionar durante el último mes. Para Eva, estar guapa el día de la boda es el resultado de un proceso y no de un tratamiento milagroso de última hora. Por eso recomienda empezar con tiempo y mantener una rutina constante de cuidado del cabello y de la piel.

Los tratamientos deben adaptarse a cada persona, pero hay algo que considera fundamental: acompañar los tratamientos profesionales con buenos hábitos en casa. Alimentación, hidratación, descanso y una rutina adecuada también se reflejan en el resultado final.

¿Cómo conseguir un peinado y maquillaje que realmente sean tuyos?

Para Eva, la clave está en la personalización. Instagram y Pinterest pueden ser una fuente fantástica de inspiración, pero no todo lo que funciona en una fotografía va a funcionar igual en cada novia. Hay que tener en cuenta el tipo y cantidad de cabello, la piel, los rasgos, el vestido, el lugar de la boda, la época del año e incluso lo que la novia está acostumbrada a llevar en su día a día.

La prueba es fundamental para aterrizar esas ideas y convertirlas en algo real. De hecho, Eva utiliza un cuestionario previo para conocer las rutinas de la novia, sus gustos, experiencias anteriores y referencias. Así puede preparar propuestas mucho más personalizadas y llegar al día de la boda con prácticamente todo decidido.

Y hay una regla importante: no hay que disfrazarse para casarse. Si nunca te maquillas las cejas, quizá no necesitas unas cejas completamente marcadas. Si siempre llevas el pelo suelto, quizá ese sea precisamente el look que más te representa. La novia tiene que seguir reconociéndose cuando se mire al espejo.

¿Qué pasa con los pelos rizados?

El cabello rizado merece una atención especial. Eva explica que durante años ha existido mucho desconocimiento sobre cómo trabajar este tipo de cabello y que cada rizo tiene unas características y necesidades diferentes. Por eso ha apostado por formarse específicamente en cabello rizado y adaptar su forma de trabajar.

En una novia con rizos, el objetivo no debería ser transformar completamente su cabello, sino entenderlo y conseguir que se vea bonito, natural y acorde con ella. Además, hay que pensar en cómo evolucionará durante la boda: el calor, la humedad, los abrazos, los besos y muchas horas de celebración pueden modificar un peinado.

¿Cuántas personas deberían estar con la novia mientras se prepara?

Aquí Eva lo tiene bastante claro: cuantas menos, mejor. El momento de peluquería y maquillaje necesita tranquilidad y concentración, y muchas veces los acompañantes, aunque estén allí con la mejor intención, terminan generando más nervios.

Por eso recomienda que la novia esté sola o, como mucho, acompañada por una persona de máxima confianza. También considera importante coordinar la llegada del fotógrafo y el videógrafo para evitar que aparezcan demasiado pronto, cuando la novia todavía está sin maquillar y el ambiente puede ser mucho más caótico.

El objetivo es que esas horas sean también un momento para disfrutar. Prepararse para la boda no debería convertirse en una carrera contrarreloj.

¿Por qué es tan importante dejar tiempo para los imprevistos?

Después de tantos años trabajando con novias, Eva sabe que siempre puede ocurrir algo: un vestido difícil de abrochar, un ramo que se ha olvidado, un cambio de look inesperado o simplemente una novia que necesita unos minutos para respirar.

Por eso su forma de trabajar se basa en adelantarse. Tener todo preparado, conocer previamente los looks, organizar el material y dejar margen de tiempo permite que, cuando aparece un imprevisto, no se convierta en un problema. Incluso recomienda que, si todo va bien, sobre tiempo suficiente para poder tomarse tranquilamente un café antes de empezar la siguiente parte de la boda.

Y esa experiencia también se nota en los pequeños detalles que una novia quizá ni siquiera llega a percibir: saber cómo subir al coche con el vestido, cuándo hacer un retoque o cómo adaptar un peinado para que aguante durante horas.

¿Qué deberías tener en cuenta al elegir a tus profesionales?

Más allá del resultado, Eva insiste en algo que se repite constantemente en las bodas: el feeling importa muchísimo. Vas a pasar muchas horas con las personas que elijas y necesitas sentirte cómoda, escuchada y tranquila con ellas.

Por eso recomienda rodearse de profesionales en los que realmente confíes y con los que exista una buena conexión. Una vez que todo está preparado y sabes que las personas que tienes alrededor van a responder ante cualquier situación, la novia puede olvidarse de gestionar la boda y dedicarse a lo que realmente importa: disfrutarla.

Porque una buena peluquera, maquilladora, fotógrafa, videógrafa, wedding planner o catering no solo aporta un servicio. También aporta tranquilidad, experiencia y capacidad para resolver lo que la novia no debería tener que resolver ese día.

El consejo de Eva para todas las novias

Prepararlo todo con tiempo, hacer pruebas, confiar en profesionales y, sobre todo, elegir un equipo con el que exista feeling. La boda dura unas horas, pero la tranquilidad de saber que todo está en buenas manos permite vivirlas de una manera completamente diferente.

Y quizá esa sea la idea más importante que nos llevamos de este capítulo: el día de tu boda no es el momento de controlar que todo salga perfecto. Es el momento de disfrutar.

 

De Bodas y a lo Loco es el podcast de Ángela y Julia donde hablamos sin filtros de todo lo que rodea la organización de bodas. Con años de experiencia en el sector y dos puntos de vista muy distintos, intentamos que llegues al gran día sin sorpresas. O, al menos, con las que hayas elegido tú.