TORRE DEL PINO: LOS SECRETOS DE LA FINCA PARA BODAS EN ZARAGOZA

Torre del Pino, la finca para bodas en Zaragoza con más experiencia. ¿Sabías que fue la primera finca de bodas en Zaragoza?

Un complejo histórico heredado de condes. Cada salón, su torre, su capilla, sus jardines…todo guarda secretos de romanticismo que podrás descubrir a través de su historia.

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A escasos kilómetros de la ciudad de Zaragoza, en San Juan de Mozarrifar, se encuentra la Finca Torre del Pino, una joya histórica que ha dejado una huella imborrable en la arquitectura y cultura de la región.

Antiguamente conocida como Torre de La Traggia, este destacado monumento histórico se erige como el epicentro y edificio más antiguo de la localidad, convirtiéndose en un testigo del paso del tiempo.

HISTORIA DE La FINCA para bodas TORRE DEL PINO

La fascinante historia de Torre del Pino se remonta al año 1720, cuando esta emblemática propiedad fue adquirida por un descendiente del ilustre Conde de Traggia. Con una visión refinada y un profundo sentido de la elegancia, el conde convirtió la finca en su exclusivo refugio de verano, un enclave idílico rodeado de frondosos pinares y jardines que, con el tiempo, se convertirían en testigos de innumerables momentos memorables.

Para dotar a la propiedad de un carácter aún más distinguido, en 1738 se erigió una hermosa ermita dedicada a San Joaquín. Esta pequeña joya arquitectónica, que aún se conserva, ha sido durante siglos un espacio de recogimiento y celebración, convirtiéndose en un símbolo de la historia y la tradición que envuelve a Torre del Pino. La finca también alberga en su interior varios edificios originales que han resistido el paso del tiempo, entre ellos las antiguas caballerizas, los majestuosos salones donde antaño se reunían los condes y los encantadores patios empedrados, que evocan un romanticismo casi atemporal.

A lo largo de los siglos, Torre del Pino ha sido testigo de la evolución de la historia y ha sabido conservar su esencia señorial sin renunciar a la modernidad. En 1998, la familia Bas Valdivia emprendió un minucioso proceso de restauración y transformación de la finca, con el objetivo de preservar su riqueza histórica y convertirla en un espacio exclusivo para bodas y eventos especiales. Gracias a este cuidadoso trabajo, hoy en día Torre del Pino sigue manteniendo intacto su encanto original, ofreciendo a cada visitante una experiencia única en un entorno incomparable.

Este enclave, donde la tradición y la elegancia se dan la mano, continúa siendo un escenario privilegiado para la celebración de momentos inolvidables, envolviendo cada evento en la magia de su historia centenaria.

¿POR QUÉ SE LLAMA TORRE DEL PINO?

A lo largo de su historia, la finca ha pasado por distintas manos, pero fue con la llegada de la familia Bas Valdivia cuando adquirió su nombre actual: Torre del Pino. Esta denominación no fue fruto del azar, sino que tiene su origen en un acontecimiento que dejó huella tanto en la propiedad como en la memoria de los vecinos del pueblo.

En el área donde hoy se ubica la piscina de la finca, se alzaba antaño un majestuoso pino, cuya imponente silueta dominaba el paisaje y se había convertido en un símbolo del lugar. Sin embargo, el destino quiso que un rayo lo alcanzara, provocando su caída y marcando así un nuevo capítulo en la historia de la finca. Este suceso no pasó desapercibido, sino que fue recordado y comentado por generaciones, consolidando el nombre que hoy conocemos.

Curiosamente, el episodio del rayo que derribó el pino encuentra un eco en los escritos de Joaquín de Traggia, quien en su tiempo dejó constancia de un fenómeno similar en los campos de la finca. Sus palabras, reflejo de la fascinación y el respeto que estos eventos naturales despertaban en la época, parecen anticipar de algún modo el destino de aquel colosal árbol que daría nombre a la propiedad.

Así, Torre del Pino no solo es un lugar de belleza y tradición, sino también un espacio donde la historia, la naturaleza y las memorias del pasado se entrelazan, dotando a la finca de un carácter único que sigue cautivando a quienes la visitan.

¿CUÁNDO SE CONVIRTIÓ EN UNA FINCA DE BODAS?

En 1998, la familia Bas Valdivia tomó la decisión de abrir las puertas de este tesoro histórico y transformar sus majestuosos jardines en un espacio exclusivo para la celebración de bodas y eventos. Así, Torre del Pino se convirtió en la primera finca de Zaragoza dedicada a acoger enlaces matrimoniales, marcando un antes y un después en la forma de concebir las bodas en la región.

Desde entonces, innumerables parejas han elegido este enclave único para darse el “sí, quiero”, rodeados de un entorno que combina historia, elegancia y naturaleza. Su carácter señorial y su exclusividad la han consolidado como una de las fincas de lujo más emblemáticas, donde cada celebración se convierte en una experiencia inolvidable.

El mantenimiento y la conservación de un lugar con tanta historia requieren un cuidado especial. Por ello, Torre del Pino cuenta con un equipo de profesionales que trabajan a diario en la finca, asegurándose de que cada rincón luzca impecable y que su esencia se mantenga intacta. A lo largo de los años, se han realizado numerosas mejoras para garantizar el máximo confort y sofisticación en cada evento, siempre con el máximo respeto por la arquitectura original y la esencia del lugar.

Torre del Pino no es solo un espacio donde celebrar una boda; es un escenario cargado de historia, donde cada piedra y cada jardín han sido testigos de momentos de amor y felicidad. Su exclusividad y su encanto atemporal siguen conquistando a quienes buscan un entorno incomparable para uno de los días más importantes de sus vidas.

Los invitados que elijan la Finca Torre del Pino como escenario para sus eventos se verán envueltos en la magia de un lugar que ha resistido la prueba del tiempo. Los jardines de ensueño, ahora destinados a la celebración, ofrecen un telón de fondo pintoresco y romántico para cualquier ocasión especial. Cada rincón de la finca cuenta una historia, y los eventos celebrados aquí se convierten en parte de la narrativa viva de este monumento histórico.

Así, la Finca Torre del Pino en San Juan de Mozarrifar no solo es un lugar para eventos, sino un testamento tangible de la rica historia y la magia que envuelve este encantador rincón de la región de Zaragoza.

ENTREVISTA INÉDITA CON LAS DUEÑAS

¿CUÁL HA SIDO LA BODA MÁS MEMORABLE QUE SE HA CELEBRADO EN SU FINCA PARA BODAS EN ZARAGOZA Y QUÉ LA HIZO ESPECIAL?

Todas las bodas son especiales. Cada pareja personaliza al máximo su día, dándole su toque inédito y reflejando sus hobbies, su amor y aquello que les representa.

No obstante, si que hemos alojado en nuestra Finca para bodas en Zaragoza algunas que han tenido toques muy especiales.

Este año, en verano por ejemplo tuvimos unos novios, Gemma y Victor que daban mucha importancia a la música, y vinieron a cantar las cantantes de Flying free y King Africa. Además hubo muchos más detalles como el baile que hicieron de novios, ambos vestidos de bella y bestia, la ceremonia con su familia canina, entre otras cosas. Fue muy divertido y por supuesto todo el mundo bailó.

Otra boda reciente que también nos llamó mucho la atención fue el “Bodillón”. Esta boda la denominaron así los novios, ya que se realizó en Nochevieja. Fue muy emocionante tomarse todos juntos las uvas, y por supuesto la magia de la Navidad inundaba el ambiente.